Carpisa certifica su seguridad alimentaria con Grado A de BRC

La compañía cárnica Carpisa Foods ha alcanzado el Grado A en la certificación de calidad y seguridad alimentaria BRC Global Standards.

La compañía cárnica cumple los máximos estándares de calidad durante todo el proceso de producción en sus instalaciones

También obtiene el ‘High Level’ de IFS Food

La firma Carpisa Foods ha obtenido el Grado A en la certificación BRC Global Standards, así como la calificación ‘High Level’ en IFS Food, dos normas de buenas prácticas que la compañía cárnica acata desde hace quince años. Se trata de las más exigentes en el ámbito internacional.

Según ha informado la propia empresa, la consecución de ambos certificados de calidad “garantiza el cumplimiento de los máximos estándares durante todo el proceso de producción“, y se debe a su inversión “constante” en I+D y nuevas tecnologías aplicadas a la alimentación.

Para conseguir estas certificaciones, Carpisa Foods ha superado una auditoria exhaustiva de las instalaciones y de los productos elaborados con vistas a “optimizar los procesos productivos y ser más competitivos”, explican desde la compañía, que viene renovando esos sellos desde 2004.

A este respecto, Marino Bravo, Director de Calidad de la firma, ha destacado que los certificados de BRC e IFS “reconocen el compromiso del equipo directivo y de todos los empleados de la compañía con la calidad”. Su planta de producción en Griñón cuenta con los últimos desarrollos en el control de la seguridad alimentaria en la línea de producción.

Más de 3.500 analíticas al mes

Para cumplir los requisitos que imponen las certificaciones internacionales, el Departamento de Calidad de Carpisa Foods realiza más de 3.500 analíticas al mes, tanto de materia prima como de producto final, y verifica los parámetros de limpieza en todas sus instalaciones.

Es una de las áreas que más ha crecido dentro de la compañía, incorporando dos nuevos técnicos en 2018; con lo que se completa un equipo multidisciplinar formado por 18 expertos en áreas como veterinaria, biología, ingeniería agrícola, tecnología de los alimentos y dietética y nutrición, entre otros.

“Consideramos indispensable controlar todo el proceso de producción de manera exhaustiva y rápida. Nuestro laboratorio propio nos permite tener la máxima información sobre la materia prima y los productos elaborados, garantizando así al consumidor la más alta calidad”, concluye Marino Bravo.

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