El Águila Especial sin filtrar, Heineken recupera esta tradición

Heineken ha presentado El Águila Especial Sin Filtrar, que retoma los métodos tradicionales de elaboración de cerveza de principios del siglo XX.

Esta cerveza originaria de 1900 regresa con una nueva variedad en su gama recuperando los métodos más tradicionales de elaboración

Se emplea la técnica del lupulado ‘late hopping’

Heineken ha recuperado, más de 100 años después de su origen, la cerveza El Águila nacida en Madrid en 1900, con una imagen renovada y una receta rescatada de sus orígenes El Águila Especial Sin Filtrar, que retoma los métodos tradicionales de elaboración de cerveza de principios del siglo XX, cuando esta bebida no era filtrada o los procedimientos de filtrado eran mínimos.

En este sentido, el resultado de su proceso de elaboración es una lager especial de 5,5% de alcohol en volumen, naturalmente turbia y con cuerpo, que se potencia por la falta de filtración de la cerveza y por la técnica del lupulado denominada ‘late hopping’ (añadir lúpulo al final del proceso de cocción para intensificar su aroma y aportar frescor).

En la presentación de este nuevo integrante de Heineken celebrada en la fábrica original de Cervezas El Águila, en el barrio madrileño de Delicias, Marta García, directora de Marketing de Heineken España afirmó que, este nuevo lanzamiento es una propuesta diferencial en el mercado cervecero español.

El Águila Especial Sin Filtrar, toda la levadura en la cerveza

«El Águila Especial Sin Filtrar mantiene la misma receta que nuestra Lager Especial, una cerveza muy fácil de beber y con un sabor característico, que combina intensidad de la malta caramelizada con la frescura de una mezcla de lúpulos», indicó José Miguel González Campo Guijarro, maestro cervecero madrileño creador de la nueva receta de El Águila.

Y añadió, «la diferencia es que eliminamos el proceso de filtración, manteniendo así toda la levadura dentro de la cerveza. El resultado es que puedes disfrutar de la cerveza como recién salida del tanque de fermentación».

Este maestro cervecero explicó que para disfrutar mejor de toda la intensidad de esta cerveza, se debe tener un cuidado especial y darle la vuelta a la botella, sin agitarla, antes de servirla, y en el caso del barril, moverlo ligeramente cada día.

«De esa manera despertamos a la levadura presente dentro de la cerveza, testimonio de su carácter puro, sin filtro. Así, podemos apreciar toda la suavidad en boca de esta gran cerveza, que gracias a su proceso de elaboración y a su ritual a la hora de servirla, tiene un gran cuerpo y frescor», comentó González.

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