10 pasos para evitar una infección alimentaria en Restauración

Los profesionales de la prevención de cualquier infección alimentaria proponen diez pasos para evitarlas en un establecimiento de restauración.

Las enfermedades de transmisión alimentaria (ETA) a veces tienen su origen en establecimientos abiertos al público

En 2016, una de cada diez personas la padeció

Una infección alimentaria viene provocada por diversos tipos de bacterias, virus, parásitos, toxinas y productos químicos presentes en los alimentos, son uno de los principales problemas salud pública mundiales, y a veces tienen su origen en establecimientos de restauración y afines.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2016 una de cada diez personas padecieron algún tipo de enfermedad de transmisión alimentaria (ETA) y unas 420.000 fallecieron por estas patologías, de los cuales un tercio eran niños.

Con el fin de mejorar la seguridad alimentaria en su aspecto más preventivo, se ofrecen algunos consejos basados en indicaciones del Grupo de Estudio de Infección en Atención Primaria (GEIAP) de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC):

10 formas de evitar una infección alimentaria

  1. Evitar que profesionales que pasen por un proceso diarreico estén en contacto con los alimentos hasta que lo superen.
  2. Lavar las manos con agua y jabón con frecuencia y siempre antes de manipular o consumir alimentos y después de ir al baño.
  3. Limpiar las superficies y utensilios que se usan para cocinar, especialmente si han estado en contacto con alimentos crudos.
  4. Separar los alimentos crudos de los ya cocinados para evitar la contaminación cruzada.
  5. No utilizar los mismos utensilios (tabla o cuchillo) sin lavar para manipular alimentos ya cocinados después de usarlos con alimentos crudos.
  6. Cocinar completamente los alimentos por encima de 70 grados centígrados. Asegurándose de que la parte interna de los alimentos alcanzan también esa temperatura.
  7. No servir leche cruda y productos no pasteurizados.
  8. Desechar los huevos sucios o rotos y no lavar los huevos, porque el agua fría podría hacer que las bacterias entren en su interior.
  9. Mantener la cadena del frío y no dejar los alimentos cocinados más de 2 horas a temperatura ambiente.
  10. Descongelar los alimentos de manera segura en la nevera, en agua fría o microondas y nunca descongelar fuera, porque las bacterias se multiplican rápidamente en las partes de los alimentos que llegan a estar a temperatura ambiente.

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