FoodDi, chefs e interioristas en busca de la experiencia global

Roca Madrid Gallery tuvo lugar el 4º ciclo FoodDi donde chefs e interioristas debaten sobre la interrelación entre gastronomía y diseño.

El jefe de cocina de Cebo y el director del Hotel Urban en un debate para reunir sabor, vista, tacto y olfato en gastronomía y diseño

Debate sobre interrelación entre ambas disciplinas

Recientemente, en Roca Madrid Gallery tuvo lugar la cuarta sesión del ciclo FoodDi, donde chefs e interioristas se encuentran en una misma mesa redonda para debatir sobre la interrelación entre gastronomía y diseño.

En esta ocasión, los invitados fueron el restaurante Cebo, con la participación del jefe de cocina Aurelio Morales y el director del Hotel Urban, Felipe Turell, lugar en el que se encuentra el restaurante.

Ambos profesionales, mostraron la relación entre cocina y espacio mediante una experiencia global donde convergen los sentidos del sabor, vista, tacto y olfato.

En los restaurantes de alta cocina el nivel de exigencia es muy alto.

En este sentido, a pesar que el diseño y la gastronomía son disciplinas muy diferentes, hoy en día y según las demandas de los consumidores, es necesario unificarlas ya que al compartir el espacio conectan mucho mejor.

De este modo, chefs y diseñadores trabajan para fusionarlas ya que conectan cuando comparten espacio. “El reto más importante consiste en crear un espacio que está dentro de un hotel, donde hay que dar desayunos y tienes que introducir un proyecto de restauración de alta cocina”, señaló Turrell en el cuarto ciclo FoodDi.

Por su parte, Aurelio Morales expuso la complicada labor de hacer realidad la creación de un restaurante, unificando, no solo la gastronomía, sino todo el diseño del espacio, el color y la atmósfera que se quiere reflejar.

El chef, comentó que el método para crear el menú siempre se ha basado en el código abierto de prueba-error, para crear los diferentes platos el proceso que siguen es empírico, sin tiempo de elaboración determinado, expuso que “lo más importante es encontrar el punto de equilibrio entre funcionalidad y coherencia con los pesos, temperatura, gramajes…dentro del propio menú”.

FoodDi, diseño estético sí, pero funcional

También señaló que no frecuenta los restaurantes de alta cocina para no condicionar su trabajo, “intento tener la mente lo más limpia posible, no quiero dejarme influir por lo que hacen los demás”.

Cada año se cambia el menú y se cambia la vajilla al cien por cien intentando que cada plato este físicamente personalizado.

En este sentido, el papel del diseñador es clave en este proceso y hay que encontrar fórmulas para conseguir funcionalidad en el plato, y no prestar atención solamente a la estética.

Así mismo, Felipe Turell comentó la relación del restaurante con el espacio “el hecho de estar en un hotel como el Urban te marca mucho el diseño y eso limita mucho lo que se puede proyectar”.

En los restaurantes de alta cocina el nivel de exigencia es muy alto, la forma de expresarse cara al público, la presentación de los platos y el diseño debe ser siempre impecable.

Solo hay 25 comensales y unos 18 platos por menú que se reflejan en 500 platos por pase y todos ellos deben estar presentados excelentemente en forma y tiempo.

El cliente demanda sentirse próximo a la cocina y bien atendido por el personal. “El futuro del restaurante sigue con dudas y certezas para el año que viene. Hay que seguir trabajando con mucho esfuerzo y esperar que el cliente siga respondiendo como hasta ahora”, finalizó  Aurelio Morales.

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