Hotel Calviá Beach, un icono del diseño vanguardista

El nuevo Hotel Calviá Beach The Plaza, junto con el centro comercial Momentum Plaza, se ha convertido en el símbolo de la transformación de Magaluf.

Desde la calle se puede apreciar a los bañistas gracias al suelo de cristal, convirtiéndose en la piscina más fotografiada de la isla

El arquitecto Álvaro Sans  realizó el proyecto conceptual

El nuevo Hotel Calviá Beach The Plaza, junto con el centro comercial Momentum Plaza, se ha convertido en el símbolo de la transformación de Magaluf (Mallorca) como destino turístico de la mano de Meliá Hotels International.

El proyecto forma parte, entre otros, de la inversión de casi 250 millones de euros que durante los últimos siete años ha realizado en la zona.

Pero el Calviá Beach The Plaza no es un hotel cualquiera, de hecho, “es un proyecto urbanístico, ante todo”, declara Álvaro Sans, presidente y CEO de ASAH, y arquitecto autor del proyecto conceptual.

La respuesta hay que buscarla en la ubicación, ya que el establecimiento se levanta sobre el solar del antiguo Hotel Sol Jamaica que dividía el centro de Magaluf en dos y se decidió demolerlo para construir el nuevo y hacer que esa división desapareciera, creando un eje peatonal con conexión directa al mar a través de dos plazas peatonales.

Hotel Calviá Beach, edificio singular

El resultado es “un edificio singular que crea un nuevo eje urbano que aporta energía a un área que carecía de ella”.

La parte más espectacular es la puerta de 16 metros de altura que hay en el centro, coronada por dos piscinas únicas con fondos y paredes de vidrio que parecen flotar en el aire. Una auténtica obra de ingeniería realizada con “materiales de última generación” y que conforman las piscinas más altas y grandes de Europa.

El hotel, de 272 habitaciones, cuenta con dos torres de cinco plantas y más de 20 metros de altura unidas por una pasarela donde se halla esta piscina colgante, y desde donde se divisa una panorámica del mar excepcional.

Ocio comercial

La otra parte del proyecto se llama Momentum Plaza y es el área comercial y de restauración de 5.000 metros cuadrados que representa una oferta complementaria de calidad durante todo el año para visitantes y locales.

A los locales y tiendas con marcas de primer nivel se suma un gran aparcamiento con casi 200 plazas, así como un amplio programa de cultura y entretenimiento.

Para Álvaro Sans, integrar ambos elementos (hotel y zona comercial) “ha sido un verdadero reto“, ya que ubicar los espacios comerciales en la planta baja, permitió llevar las zonas comunes del hotel a la cubierta del nuevo edificio que es, además, donde están las mejores vistas.

“El resultado ha sido impresionante, ya que el cliente disfruta de un espacio privado que parece la cubierta de un yate y de dos piscinas infinitas de 50 metros de largas que te aportan la experiencia de sentir que más que nadar, vuelas”, explica el arquitecto.

Escribe un nuevo comentario