Maná 75º, diseño gastronómico mediterráneo

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Los propietarios del nuevo local ya tienen otro especializado en arroces en Calafell y han querido dar el salto a la capital barcelonesa

El proyecto es obra del Estudio Turull Sörensen

El nuevo restaurante Maná 75º se ubica en los bajos de un edificio de oficinas acristalado en el Paseo Joan de Borbó de Barcelona, junto al mar. Se trata de una localización excepcional por su cercanía al Mediterráneo y a otros edificios conocidos, es decir, un lugar de paseo para locales y turistas.

El proyecto fue encargado al Estudio Turull Sörensen que supo desde un principio el tipo de restaurante que querían sus clientes, quienes ya contaban con la experiencia de otro en una localidad de la costa. Su deseo era ahora abrir uno en la capital que funcionara todo el año, también especializado en arroces.

El espacio, diáfano, de gran formato y con tres fachadas acristaladas supuso un reto en la distribución y en la zonificación. El interiorismo que se buscaba para Maná 75º debía aportar confort, pero también frescura y un sentido de informalidad controlada, no de sofisticación en un sentido exclusivista, sino todo lo contrario.

Maná 75º, un proyecto fresco

El espacio definitivo de Maná 75º se distribuye principalmente en tres zonas: la zona perimetral, la zona central y la zona técnica (cocina) y el resultado debía transmitir positivismo, color, disfrute, Mediterráneo e invitar a compartir la experiencia culinaria con amigos o en familia, en petit comité o en grupo.

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Los clientes ven a los cocineros trabajar en vivo y en directo

La circulación por el espacio comienza por la recepción y chill out. Una área levantada a nivel de calle (tres peldaños) donde esperar o tomar algo de manera más informal. Se trata de un área más relajada, que se visualiza desde la calle y sirve de reclamo.

De ahí se pasa al espacio central mediante una ligera rampa protagonizado por un comedor con un banco perimetral que permite agrupar a las personas cerca de la luz de las ventanas.

El diseño de este perímetro arropa todo el espacio central y permite, además, disfrutar de las vistas a todo el local y a la zona de cocina, donde se preparan las paellas a la vista de todos. El comensal puede ver a los cocineros en acción, y viceversa, ellos tienen la posibilidad de cerciorarse del nivel de satisfacción del comensal.

 

 

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