Monasterio de Piedra: reformar respetando mil años de historia

Con casi mil años de historia, la reforma del ahora llamado Monasterio de Piedra Hotel & Spa ofrece un alojamiento singular y un spa de última generación.

El Monasterio de Piedra Hotel & Spa reconvierte y actualiza sus instalaciones manteniendo su carácter de recogimiento

Es un Monumento Protegido de Interés Artístico 

La reconversión del Monasterio de Piedra de Zaragoza en un delicado hotel con spa responde a un reciente proyecto de reforma que lo presenta ahora como el Monasterio de Piedra Hotel & Spa, donde la paz y el recogimiento se respiran en todos sus rincones.

El hotel ocupa una superficie de unos 500 metros cuadrados de un edificio, por derecho propio, considerado Monumento Protegido de Interés Artístico. Cuenta con 62 habitaciones que son las mismas estancias que en su día ocuparon los monjes de la orden cisterciense.

En la reforma, las celdas monacales han sido redecoradas siguiendo la tipología de los interiores de las casonas aragonesas tradicionales, pero actualizadas con el confort que ha de tener un hotel de la categoría del Monasterio de Piedra Hotel & Spa.

Spa en el Monasterio de Piedra

Se invita a dormir en paz pero también relajarse en el circuito spa del nuevo monasterio que incluye una piscina dinámica, un cuello de cisne, una cascada habilitada para la recuperación de la zona cervical y un sugerente volcán de aire.

Con casi mil años de historia, la reforma del ahora llamado Monasterio de Piedra Hotel & Spa ofrece un alojamiento singular y un spa de última generación.
Todos los elementos han sido cuidados con el máximo respeto, combinando elegancia e historia.

Una de las cosas que más impresionan del spa recién acondicionado es el juego de luces de las piscinas termales en el entorno cerrado y abovedado de las galerías del monasterio, al igual que la espectacular reverberación del sonido del agua del spa sobre dichas bóvedas del siglo XII.

Las instalaciones se completan con una piscina de agua fría, un frigidarium romano, una piscina cromática de aguas nebulizadas, un hamman, una sauna finlandesa y un espacio reservado para el relax que cuenta con tumbonas terapéuticas con caldeados regulados.

El establecimiento ha incluido también cabinas para masajes y tratamientos más específicos a base de aceites, de sustancias aromáticas y con envolturas.

Además, para los aficionados al golf, el hotel tiene concertadas las instalaciones del Augusta Golf de Calatayud. Todo un lujo de oportunidades en este histórico edificio convertido ahora en hotel tras una cuidad y ardua reforma.

Escribe un nuevo comentario