Los textiles en contract caminan hacia un desarrollo sostenible

En la actualidad, cada vez se suman más factores referentes al medio ambiente y su correcto caminar hacia un desarrollo sostenible.

El sector se conciencia más con el empleo de componentes en vías de obtener productos no dañinos para la salud ni para el entorno

Ya hay distintos grados de sostenibilidad textil

En la actualidad, cada vez se suman más factores referentes al medio ambiente y su correcto caminar hacia un desarrollo sostenible. En el sector de los textiles, los fabricantes cada vez se conciencian más en este aspecto, con el empleo de componentes en vías de obtener productos que no sean dañinos para la salud y provoquen el menor impacto medioambiental.

Esto se garantiza con certificados como Oeko-Tex que avala que no existan, en tejidos o fases de la producción, sustancias nocivas para la salud, como es el caso de los textiles para hoteles que están en contacto directo con la piel de los clientes.

En este aspecto del desarrollo sostenible en textiles, María José Esteve, directora de Comunicación de Vayoil Textil, explica que, “el mundo de los tejidos sostenibles es muy amplio. Podemos hablar de que hay distintos grados de sostenibilidad”.

En la actualidad, cada vez se suman más factores referentes al medio ambiente y su correcto caminar hacia un desarrollo sostenible.
“El mundo de los tejidos sostenibles es muy amplio. Podemos hablar de que hay distintos grados de sostenibilidad”, explican desde Vayoil Texti.

“Existen empresas que producen de manera local, con telas ecológicas y toda la trazabilidad del producto es sostenible y existen otras que, cumplen alguno de los puntos de la moda sostenible: comercio y producción local, condiciones laborales justas y/o textiles sostenibles”, indican desde Vayoil Textil.

Economía circular también en el textil

Por su parte, desde Carmela Martí, apuntan que, “generalmente se habla de textiles sostenibles cuando su proceso productivo cumple los parámetros medioambientales y condiciones de trabajo óptimas. En Carmela Martí queremos ir un paso más allá y llevamos varios años ofreciendo a nuestros clientes una línea de tejidos reutilizados llamada The Right Textile.”

Right Textile, de Carmela Martí, se elabora con fibras de algodón procedentes de prendas reutilizadas y envases PET.

Y también comentan que, “estos tejidos están formados por fibras de algodón procedentes de prendas reutilizadas de este material y de poliéster obtenido de envases PET (tereftlato de polietileno), en muchos casos procedentes de mares y océanos. The Right Textile es un perfecto ejemplo de economía circular, ya que permiten dar un nuevo uso a productos que de otra manera se convertirían en residuos.”

“Además, su proceso productivo es mucho menos agresivo para el medio ambiente, ya que el algodón reutilizado se fabrica a base de prendas de este mismo tejido que se clasifican por colores, por lo que no es necesario volver a tintar. Esto permite ahorrar millones de litros de agua anualmente y reducir el uso de vertidos químicos procedentes de los tintes”, destacan desde Carmela Martí.

Desarrollo sostenible analizado y certificado

En el caso de Resuinsa, la empresa, siempre en vías de desarrollo sostenible, cuenta con un proceso productivo respaldado por el certificado STeP (Sustainable Textile Production), auditado y emitido por la Asociación Internacional Oeko-Tex.

Resuinsa cuenta con un proceso productivo respaldado por el certificado STeP (Sustainable Textile Production).

Así, tal y cómo destacan desde Resuinsa, “toda nuestra producción se realiza cumpliendo los parámetros de sostenibilidad, tanto medioambiental como con unas condiciones de trabajo óptimas en el ámbito de la salud, de la seguridad y de la responsabilidad social corporativa”.

Y apuntan, “STeP permite un análisis exhaustivo y fiable del alcance de sostenibilidad en seis áreas: gestión de productos químicos, protección del medio ambiente, gestión ambiental, salud y seguridad, responsabilidad social, y calidad”.

Sostenibilidad y reciclaje, el tándem perfecto

José Gancedo, director de Compras de Gancedo, una compañía de por sí sostenible al tener el taller de confección al lado de la fábrica y el almacén, lo que hace que se reduzca la huella de CO2, comenta que, “a nivel de fabricación, tenemos un compromiso ético con el personal que trabaja en fábrica y estamos concienciados con el impacto ambiental en la elaboración de los tejidos”.

“Con respecto a la vida útil del producto, intentamos maximizar el tiempo de uso, ya que la tapicería en sí misma es un producto que implica dar una nueva vida a los muebles”, indican desde Gancedo.

Y continúa, “con respecto a la vida útil del producto, intentamos maximizar el tiempo de uso, ya que la tapicería en sí misma es un producto que implica dar una nueva vida a los muebles. Por otro lado, en los tintes que empleamos no se utilizan sustancias químicas peligrosas y controlamos los vertidos para no contaminar las aguas y para reducir su uso”.

“Además, utilizamos tintes que se fijan a menor temperatura, lo que supone una disminución del consumo del agua y de la energía en un 50%. En la fabricación de los cordones de pasamanería empleamos hilos regenerados para el alma del cordón”, recalcan en Gancedo.

Por su parte en el desarrollo sostenible de los textiles, Nicolás Sanjuan, director de Marketing y Ventas de Comersan, explica que, deben ser “tejidos que estén fabricados con fibras recicladas y en condiciones que cumplan los estándares de responsabilidad social corporativa y medio ambiente”.

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