6 pasos para impermeabilizar una piscina correctamente

Se debe ofrecer flexibilidad y garantizar el aislamiento con una membrana cementosa que evite filtraciones y pérdidas de agua

Lo principal: asegurar que el soporte es consistente y liso

Cuando se quiere impermeabilizar una piscina hay que tener en cuenta ciertos factores que garanticen un óptimo resultado con el paso del tiempo. Una mala ejecución de la misma puede llevar a un deterioro y en consecuencia, originar fugas, filtraciones de agua o humedades.

En ocasiones y, aun existiendo una estructura estable, los materiales no son insensibles a la intemperie o climatología más adversa, llegando a romperse y a aparecer fisuras. La compañía Weber del Grupo Saint Gobain propone algunas soluciones aplicables.

A modo de ejemplo, en las zonas expuestas a movimientos estructurales o térmicos, como es el caso de las piscinas, deben ser flexibles y capaces de absorber esos movimientos sin verse afectadas sus propiedades mecánicas.

Membrana de cemento flexible

Así, para impermeabilizar satisfactoriamente una piscina, se puede recurrir a una membrana cementosa de alta flexibilidad que garantice una sencilla, rápida y eficaz instalación con resultados de alta calidad y durabilidad.

Otras posibilidades igualmente a disposición de los profesionales incluyen productos como el gel adhesivo flexible y tixotrópico con fibras y la junta epoxi, que se caracteriza por ser muy limpia y fácil de trabajar.

Aplicable en capas finas

Entre sus ventajas cabe destacar que se puede aplicar sobre cualquier tipo de soporte en capa fina, como mortero, hormigón, cerámica, etc., así como su alta flexibilidad para absorber movimientos de dilatación o contracción de la base o cimiento sobre la que repose.

Se trata de una solución válida para cualquier tipo de tratamiento de agua, ya sea caliente, clorada, salada, o en condiciones exigentes como en instalaciones de spas, hoteles, etc.

6 pasos a seguir para impermeabilizar una piscina

  • 1.- Antes de la aplicación habrá que asegurarse de que el soporte esté duro, consistente y liso realizando un lavado de agua a presión para eliminar suciedad y polvo, seguido de un intenso barrido. Para soportes porosos y expuestos al sol, se recomienda usar una resina de unión.
  • 2.- A la hora de extender la primera capa de membrana impermeabilizante cementosa flexible hay que tener en cuenta las características de cada superficie, aplicándolo uniformemente con brocha sobre las zonas menos accesibles y utilizando llana en las demás superficies.
  • 3.- En zonas críticas como encuentros entre el suelo y la pared, así como unión entre elementos verticales, será necesario aplicar una banda elástica.
  • 4.- Utilizar malla de fibra de vidrio para reforzar las zonas sujetas a posibles movimientos o con riesgo a ser fisuradas.
  • 5.- Una vez secada la primera capa se aplicará una segunda capa del mortero de impermeabilización, extendiéndola de manera homogénea y en la cantidad recomendada.
  • 6.- Por último, una vez impermeabilizada la superficie deseada, se aplicará un mortero de cola flexible para adherir el revestimiento cerámico deseado, acabando con el relleno entre piezas, empleando un mortero de rejuntado de altas prestaciones para garantizar su durabilidad.

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