Certificados de sostenibilidad, van calando en la hotelería

Los certificados de sostenibilidad en hoteles forman parte, poco a poco, de la gestiones principales del establecimiento para ser más sustentable.

El sector hotelero va tomando conciencia sobre soluciones sustentables como parte de las gestiones básicas del establecimiento

Los más conocidos en España LEED Y BREEAM

Desde hace un tiempo, en el sector de la edificación se oye hablar mucho de las medidas ambientales de los edificios. En el caso de los hoteles los certificados de sostenibilidad van pasando a formar parte de la gestión del establecimiento. Pero, ¿qué son estas certificaciones, y cuáles son sus beneficios?

Lo cierto es que éstas están cada vez más difundidas, ya que fomentan una construcción más sostenible que repercute en beneficios económicos, ambientales y sociales para todas las personas vinculadas a la vida de un edificio.

Eso sin olvidar que los certificados de sostenibilidad representan un reconocimiento de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de la empresa para la sociedad y el mercado.

Estas certificaciones “son unas herramientas que evalúan el impacto ambiental que genera un edificio en el medio ambiente en general, o bien su comportamiento energético con respecto a su entorno”, declaran desde Schneider Electric.

Todas ellas consisten en una serie de indicadores de sostenibilidad, como por ejemplo la eficiencia energética y el uso del agua, la durabilidad del edificio y la flexibilidad de uso, el confort, la seguridad, etc.

Con respecto a la sostenibilidad en hoteles y para conseguir que sean eficientes energéticamente y sostenibles deben implantar Sistemas de Gestión en una organización, como la ISO 50001, o también sistemas de certificación de edificios sostenibles.

LEED Y BREEAM

Los más conocidos en España son LEED y BREEAM y deben tenerse en cuenta desde el diseño del edificio, con el fin de favorecer estas medidas sostenibles.

Según Schneider Electric, “las ventajas económicas son evidentes. Un hotel con certificación como LEED y BREEAM puede disminuir su consumo energético aproximadamente un 50%, el consumo de agua hasta un 40%, y, además, aumenta su valor inmobiliario un 7,5%.

“Son cifras nada desdeñables que convencen cada vez a más propietarios y gestores de edificios a sumarse a estas iniciativas”, apuntan.

Y enlazando con la cuestión de los residuos a la que aludía anteriormente Greyson, la reducción de las emisiones de CO2 durante la vida útil del edificio no solo se consigue menguando el consumo de energía, también existen otras acciones, como aquellas relacionadas con el almacenaje, la recogida y tratamiento de residuos, etc.

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