Cleanity: así serán las fragancias del hotel del futuro

Cleanity se adentra en el marketing olfativo con fragancias del hotel del futuro, con la creación de aromas para ofrecer experiencias únicas.

La marca se adentra en el marketing olfativo con dos fragancias creadas para FiturTech y que prevé implementarlas en hoteles reales

Objetivo: ofrecer experiencias diferenciales al huésped

Cleanity es una empresa que se especializa en la higiene industrial para los sectores de alimentación y el hotelero, que ahora abre una nueva puerta, dentro del desarrollo de innovaciones, en el marketing olfativo con la creación de dos fragancias del Hotel del Futuro que la marca creó para esta instalación en FiturTech, en Fitur.

Por esta razón, la empresa creó y mostró dos fragancias del hotel del futuro con el objetivo de ofrecer una experiencia diferencial al huésped, con la perspectiva de próximamente implementarlo en instalaciones de hoteles reales, para que el huésped disfrute de sensaciones a través del sentido del olfato.

Así, la zona de la habitación principal se aromatizó con una fragancia con notas cítricas de salida, notas florales como el iris, y matices amaderados como el cedro, con la intencionalidad de trasladar al huésped a sus mejores recuerdos y sensaciones.

Por su parte, la segunda fragancia se encargó de aromatizar la zona de relajación, el spa y el baño, con un olor para transportar al huésped a un ambiente de relajación y confort, con matices cítricos, y de menta complementados con notas florales para transmitir bienestar y tranquilidad.

Fragancias del hotel que no enmascaran olores

“Desde Cleanity aplicamos la tecnología para la neutralización de olores, mejorando la percepción del consumidor al eliminar aquellos malos olores más comunes”, ha señalado Mariam Burdeos, directora de Cleanity.

Partiendo de esta base, el departamento de I+D de la compañía ha desarrollado un conjunto de moléculas que se unifican con las moléculas presentes en malos olores como el corporal, humo, tabaco, etc. para neutralizarlos químicamente, y así impedir que se perciban.

“De este modo los malos olores no se enmascaran ni se atenúan, sino que se eliminan, erradicando, de este modo, cualquier interferencia con la fragancia elegida para ambientar”, ha recalcado Mariam Burdeos.

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