CONAIF: “La formación de los instaladores supera el aprobado”

El nuevo Presidente de CONAIF, Francisco Alonso Gimeno, asegura que la formación de los instaladores supera, con creces, el aprobado.

“Los hoteles no pueden permitirse fallos en el funcionamiento de sus instalaciones por razones seguridad y de confort”, afirma

Francisco Alonso, nuevo Presidente de la entidad

Francisco Alonso Gimeno ha sido elegido recientemente nuevo Presidente de Confederación Nacional de Asociaciones de Empresas de Fontanería, Gas, Calefacción, Climatización, Protección contra Incendios, Electricidad y Afines (CONAIF). Aunque la nota que pone a la formación de los instaladores supera con creces el aprobado, es consciente de que aún queda mucho por hacer.

Alonso comienzan su mandato de cuatro años con varias líneas de trabajo claras. Nos ha adelantado algunas de ellas, relativas al lanzamiento de nuevos servicios y proyectos dentro del sector.

También, no comenta cuáles con los restos del presente y futuro de las empresas instaladoras que, sin duda pasan, por la digitalización y las nuevas tecnologías.

P.- Comienza un mandato de cuatro años con una prioridad en su nueva gestión; la apuesta por la digitalización y las nuevas tecnologías. ¿Cuáles serán los pasos a seguir desde la patronal para avanzar en estos objetivos?

R.- La idea es acercar a todo el colectivo estos dos elementos que contribuirán a mejorar la competitividad de nuestras empresas y a situarlas en el entorno digital, algo muy necesario hoy en día. No será fácil pero lo vamos a intentar.

En primer lugar contamos con la colaboración de las asociaciones provinciales de instaladores, que harán de vehículos transmisores de nuestro proyecto, cuya primera medida prevista será analizar las posibilidades que las nuevas tecnologías y el mundo digital ofrecen a las pymes y autónomos, y realizar un sondeo posterior para conocer su grado de implantación entre las empresas instaladoras españolas. Con los resultados estaremos en condiciones de poder tomar decisiones al respecto.

P.- En su agenda, ¿qué otras líneas de trabajo figuran como más urgentes? 

R.- Más que urgentes yo diría que prioritarias, entre las que se encontrarían el trabajo colaborativo, en equipo, alejado de lo que sería un mandato presidencialista que no he pretendido instaurar en CONAIF; y el establecimiento de alianzas estratégicas, de tú a tú, con otros agentes que también participan en el sector, como los fabricantes, las compañías energéticas y los distribuidores de equipos y materiales, entre otros.

De esas colaboraciones que iniciemos se beneficiará, además de nuestras empresas instaladoras, el resto del sector.

P.- Tras su nombramiento, usted habló del lanzamiento de nuevos servicios, ¿a qué servicios se refiere? 

R.- Antes he de hacer la comunicación correspondiente al equipo profesional de CONAIF para empezar a trabajar en su desarrollo, pero sí puedo adelantar que básicamente se trata de dos tipos de servicios: por una parte los que estarán dirigidos a mejorar las prestaciones de las asociaciones, gremios y federaciones de asociaciones de CONAIF y, por otra parte, aquellos que generarán nuevas oportunidades de negocio a las empresas instaladoras que forman parte de nuestro colectivo.

P.- El papel que desempeñan las empresas instaladoras en el Canal Horeca es básico. ¿Considera que los hoteles o grandes colectividades son conscientes de la importancia que tiene el mantenimiento de sus equipos?

R.- Creo que en líneas generales sí. De cara a sus clientes en cualquier época del año, pero sobre todo en temporada alta con niveles de ocupación cercanos al cien por cien, los hoteles no pueden permitirse fallos en el correcto funcionamiento de sus instalaciones de fontanería-saneamiento, climatización-ventilación, protección contra incendios, calefacción, gas… Y no pueden permitírselo por razones seguridad y de confort de sus clientes.

Los hoteles, creo yo, son conscientes de ello y también de que las operaciones de mantenimiento de los equipos y las instalaciones son básicas y fundamentales para garantizar un óptimo funcionamiento, además de consumos energéticos reducidos. Valoran, por los beneficios que aporta, que las instalaciones sean energéticamente eficientes, algo que sólo puede darse cuando están bien mantenidas.

En aquellas zonas de España con gran presencia de la actividad hotelera, como las Islas Canarias, Islas Baleares y áreas costeras, el Canal Horeca es un gran demandante de los servicios de nuestras empresas instaladoras y mantenedoras.

P.- Lo mismo ocurre en Restauración. En este sector el mantenimiento preventivo es fundamental, lo mismo que las inspecciones periódicas. ¿De qué manera están al día los instaladores para cumplir con estas expectativas?

R.-  Con formación adecuada y cumpliendo la normativa vigente, que establece una serie de operaciones de mantenimiento de las instalaciones con periodicidad distinta y contenido dispar dependiendo del tipo de que se trate.

Efectivamente en la Restauración ocurre lo mismo que en el caso de los hoteles, que el funcionamiento de la instalación ha de ser óptimo y su gasto energético el mínimo posible, algo que solo se consigue respetando las debidas operaciones de mantenimiento.

Además, la limitación de horarios para cualquier tipo de actuación por parte del instalador es un factor que hay que tener muy en cuenta en este tipo de instalaciones del Canal Horeca.

P.- La formación de los instaladores debe ser constante para dar respuesta a las novedades que presenta el mercado.  ¿Qué nota pondría al nivel de formación de estos profesionales en nuestro país? 

R.- Yo creo que en líneas generales los instaladores tenemos un nivel formativo adecuado a lo que se nos exige, entre otras razones porque es obligatorio alcanzarlo para poder ejercer la profesión en muchas de las áreas propias de las instalaciones.

En otras en cambio, como la fontanería, la formación es voluntaria muy a nuestro pesar, pues reclamamos un carné profesional que habilite para ejercer la profesión y requiera un nivel mínimo de conocimientos teóricos y prácticos para obtenerlo.

Al mismo tiempo y siguiendo con el nivel formativo de los instaladores, necesitamos reciclarnos profesionalmente a través de una formación especializada que permita conocer las innovaciones tecnológicas, sus aplicaciones y formas de instalación teniendo en cuenta las necesidades de confort de los clientes.

Aunque la nota que pongo a la formación de los instaladores supera con creces el aprobado, soy consciente de que aún queda mucho por hacer. Y que ahí tienen que seguir desarrollando una labor destacada como hasta ahora las asociaciones de instaladores de CONAIF, a las que – como dato que apunto – se les presenta el reto de la formación online.

P.- Las normativas es el otro caballo de batalla en el sector. ¿Sigue siendo una asignatura pendiente?

R.- En materia normativa hay dos cuestiones que desde CONAIF consideramos que son clave para el futuro del instalador: la unidad reglamentaria así como la vigilancia y el control de su cumplimiento por parte de las autoridades.

La existencia en España de casi 17 regulaciones distintas, una por cada comunidad autónoma, en áreas como la del gas o la fontanería supone un verdadero quebradero de cabeza para las empresas instaladoras que trabajan en diferentes provincias. Por eso reclamamos la unificación de criterios en torno a los reglamentos que afectan a la actividad instaladora.

Y por otra parte la legislación, desde mi punto de vista, debería ser más explícita y exigente en cuanto al control por parte de la Administración de su cumplimiento y el grado de aplicación. Y, sobre todo, debería cumplirse a rajatabla en todo lo relativo al mantenimiento de las instalaciones que los distintos reglamentos establecen como obligatorio.

P.- Por último, ¿cuáles son los grandes retos de futuro del sector?, ¿Qué será necesario para poder afrontarlos con éxito?

R.- La eficiencia energética y las nuevas tecnologías son dos elementos clave que marcarán la evolución del sector. Por otra parte, el colectivo de empresas instaladoras tendrá que adaptarse a cambios importantes que se avecinan.

La digitalización, por ejemplo, está transformando un sector que está conectado a Internet, que ha apostado por las redes sociales, interactúa en la red con sus clientes y utiliza masivamente dispositivos de telefonía móvil como herramienta de trabajo.

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