ANECPLA: “Hay que exigir garantías de higiene a los proveedores”

Para el presidente de ANECPLA exigir garantías de higiene a los proveedores es básico para la hostelería española.

Las chinches, que en nuestro país fueron erradicadas hace medio siglo, han vuelto y son motivo de preocupación para la hotelería

Aurelio Abril preside la patronal del control de plagas

El control de plagas y de todos los problemas sanitarios que se pueden generar en un bar, restaurante, hotel o colectividad es un asunto muy serio que cada año genera numerosas problemáticas. Por eso, los especialistas suelen recomendar que los establecimientos exijan garantías de higiene a sus proveedores.

Y, esa recomendación se debe a que los suministros de todo tipo son una de las puertas de entrada -pero ni mucho menos la única- de las especies que, de hallar las condiciones adecuadas se convertirán en una plaga. Si no se realiza una buena prevención, será necesaria una intervención de mayor envergadura. El presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA), Aurelio Abril, habla sobre su actividad y la interrelación con la Hostelería.

P.- España es uno de los países que más turistas recibe, algunos de sus destinos turísticos se encuentran entre los más visitados del mundo. ¿Esto supone un mayor riesgo de plagas?

R.- En general, el incremento que se ha producido en los últimos años, no sólo del turismo, sino también en el comercio mundial, el transporte de mercancías, y demás, ha provocado ya no tanto un aumento del número de plagas en nuestro país como del retorno y llegada de especies y enfermedades que no habían tenido lugar hasta el momento. Y que, no en vano son denominadas como ‘enfermedades de la globalización‘.

Tal es el caso del virus Zika, el dengue o el Chikungunya, transmitidas por el mosquito ‘Aedes aegypti’. Las hembras de esta especie acostumbran a poner sus huevos en superficies de agua. Por eso, pueden trasladarse fácilmente, por ejemplo, en las balsas de agua formadas por la lluvia en las llantas del los coches. También pueden resistir sin problema los viajes en avión.

Otro caso, aunque a otro nivel, es el de las chinches, una especie que había sido erradicada en nuestro país hace medio siglo y que ha regresado para convertirse en un motivo de preocupación para el sector hotelero.

Al contrario de lo que se puede suponer, la higiene no siempre está asociada a la proliferación de esta especie, siendo la contaminación un factor más importante en su extensión.

Y, si bien, no transmiten enfermedades sí que causan numerosas molestias por picaduras y reacciones alérgicas adversas, por no hablar del perjuicio económico y de imagen al sector. Además, una vez que se ha tenido contacto con esta especie cuando estamos de vacaciones, es muy frecuente que nos la llevemos con nosotros a nuestros hogares, en la ropa o en la maleta. 

P.- Combatir las plagas tiene un componente de prevención y otro de erradicación. A fin de no llegar a lo segundo, ¿se realiza una buena labor preventiva por parte de las empresas hosteleras? ¿Qué asignaturas pendientes hay?

R.- Las plagas más comunes dentro del sector son, sin duda, las de ratas, ratones, cucarachas e insectos voladores. Las ratas son especialmente peligrosas por ser portadoras de una gran cantidad de enfermedades y bacterias al vivir en condiciones insalubres.

Aurelio Abril afirma que hay que actuar con rapidez ante las plagas.

Pero la verdadera pesadilla de este tipo de establecimientos son las cucarachas que, si no se controlan de forma inmediata, pueden llegar a convertirse en poco tiempo en un problema de envergadura para cualquier establecimiento, llegando a ser cerrado por los servicios públicos de salud. A los perjuicios económicos y de imagen que esto conlleva se le suman las sanciones, el deterioro de mercancías y la pérdida de clientes.

Por todos estos motivos, es muy importante la prevención. Y pasa por llevar a cabo medidas higiénico-sanitarias que garanticen adecuadamente la inocuidad de los alimentos, exigir a los proveedores garantías de higiene, llevar a cabo una adecuada gestión de residuos, bloquear los posibles accesos de estas especies tales como los huecos debajo de las puertas, las oquedades, las grietas, etc.

Para llevar a cabo estas medidas es muy importante la formación de los empleados al respecto. Desde nuestra asociación, a través del Centro de Estudios Ambientales (CEDESAM) ofrecemos cursos y seminarios específicos para que empleados del sector puedan detectar  los riesgos para su actividad y adoptar medidas preventivas en consecuencia.

P.- Del mismo modo que sucede en otros ámbitos de la protección ambiental, ¿también en el control de plaga se dan problemáticas nuevas debidas a la entrada de especies invasoras exóticas?

R.- Por supuesto. Y no sólo problemáticas sino también medidas nuevas de control. Por ejemplo, para el caso del control del mosquito tigre y el de la fiebre amarilla ha surgido hace apenas un par de años en Barcelona la plataforma de ciencia ciudadana Mosquito Alert, con quien ANECPLA ha firmado recientemente un convenio de colaboración.

Se trata de una app de colaboración ciudadana que ayuda a un grupo de expertos científicos comandados por Frederic Bartumeus a realizar un mapa de detección de esta especie.

Tanto la fiebre amarilla como el dengue, el Chikungunya o incluso la malaria son enfermedades que amenazan con asentarse en España, alentadas también por el aumento de las temperaturas debido al cambio climático.

Una medida eficaz de control sería en este caso concienciar a la población de que no deje ceniceros, macetas o cualquier otro objeto con agua, ya que éstos son los criaderos perfectos para este tipo de mosquitos.

P.- El control de plagas no es responsabilidad sólo de cada establecimiento, sino también de la comunidad. En ese sentido, ¿considera que debe darse una mayor colaboración público-privada? Es más, ¿colabora ANECPLA con alguna institución, como un ayuntamiento –por ejemplo- ante alguna problemática en concreto?

R.- El control de plagas es algo que nos afecta a todos, en primer lugar como ciudadanos, y después por supuesto que se trata de un objetivo responsabilidad de empresas y Administración Pública. La colaboración entre estos dos ámbitos resulta fundamental.

Desde ANECPLA trabajamos continuamente por estrechar lazos con otras organizaciones e instituciones públicas que nos ayuden a mejorar las labores de control de plagas.

Éste ha sido el caso de la actualización de la nueva Norma UNE 100030:2017 destinada a reducir los casos de Legionella en nuestro país y que me atrevo a calificar como un éxito de trabajo en equipo entre organizaciones como ANECPLA, FEDECAI, AQUA ESPAÑA, AEFYT, entre otras, en estrecha colaboración con representantes de la Administración Pública.

Los expertos como Abril siempre defienden la prevención en el control de plagas.

Desde ANECPLA también hemos publicado guías como el ‘Plan de Gestión de Plagas en el ámbito municipal’ destinadas a ser una herramienta útil que facilite su labor a los responsables técnicos y a los gestores municipales.

P.- La detección de una plaga, además de riesgo para la salud, supone una pérdida de prestigio e imagen empresarial. ¿Qué casos recuerda que convenga tener en cuenta?

R.- En el caso de la Legionella, cabe destacar casos tan relevantes como los de la multinacional estadounidense General Electric, que fue procesada en Portugal por su supuesta relación con un brote de Legionella que dejó 14 muertos y 403 personas infectadas en el año 2014 en la localidad de Vila Franca de Xira.

O el del Ayuntamiento de la ciudad de Badalona, sancionado el pasado año por no actuar contra la Legionella en un polideportivo. Más reciente ha sido el caso de una plaga de ratas en un Instituto de Enseñanza Secundaria de Zaragoza, que dejó sin clase a sus alumnos.

En ANECPLA insistimos siempre en que la prevención es el mejor arma de combate. Con la prevención evitaremos intoxicaciones, con todo lo que ello implica, pero además minimizaremos los costes. No es lo mismo actuar frente a una plaga -lo cual puede conllevar el cierre del local para llevar a cabo las medidas de control– que realizar labores de mantenimiento cuando la situación está estabilizada.

P.- En el caso de los hospitales y los geriátricos, ¿se dan algunos condicionantes especiales para realizar el trabajo de control de plagas a causa de la salud de los residentes en esos establecimientos?

R.- Los centros de salud son instalaciones que requieren de un control especial de plagas, que pueden ser una amenaza importante para los pacientes ingresados, ya con problemas de salud.

Además, la entrada de alimentos, las zonas de almacenamiento de residuos, la constante entrada y salida de pacientes y visitas, además de las altas temperaturas en algunas zonas constituyen un caldo de cultivo estupendo para determinadas plagas.

Ante esto, es fundamental que este tipo de centros deje en manos de profesionales el mantenimiento y prevención del control de plagas. Estos profesionales, conocedores de los ciclos biológicos de las especies y sus comportamientos, sabrán mantenerlas a raya sin necesidad de emplear productos químicos para ello.

P.- Recientemente se ha celebrado por primera vez el Día Mundial del Control de Plagas, actividad en la que ha participado ANECPLA. ¿Cómo valora esta experiencia piloto y qué previsiones existen en cuanto a su continuidad?

R.- Desde ANECPLA nos sumamos desde el primer momento a esta iniciativa que constituye un importante hito destinado a lograr reconocimiento social y respaldo a la labor de los profesionales del sector de control de plagas, que velan por la sanidad ambiental y la salud pública.

A lo largo del pasado 6 de junio, en que se celebró este Día Mundial del Control de Plagas, se llevaron a cabo multitud de actividades que tuvieron una gran acogida. Asimismo, estamos muy satisfechos de la repercusión que ha tenido a nivel global. No dudamos en que el próximo año volveremos a celebrar este día mundial que está destinado a convertirse en una cita destinada a reflexionar sobre la importante labor que realiza el sector.

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